Desperté todo sigue igual, el silencio sigue entorpecido por el maldito reloj, ese reloj que no puedo ver, pero si puedo escuchar, las paredes siguen en su lugar, oscuras y polvosas como siempre, los trastes sucios que he ido apilando en la cocina siguen ahí, hay rincones que no quiero explorar, sigo buscando las llaves que hace un tiempo extravíe, el agua de la ducha fría, tan fría como de costumbre, al mirar por la ventana los barrotes obstruyen la vista y se respira el aire fresco, no estoy sorprendido, el césped verde, el sol calido, me duele un poco la cabeza, es un dolor tolerable, es un dolor habitual,
Tengo tantos deseos de tomar algo que no me pertenece
El infierno es solo una pequeña parte de nuestro destino
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